Aspectos sobre el aprendizaje cooperativo

La cooperación
En la actual sociedad de mercado, la importancia concedida a los valores relacionados con la cooperación y el desarrollo de habilidades interpersonales queda aminorada y relegada a un plano secundario. La preponderancia del ser humano obligado a competir con sus coetáneos en pos del logro de diversos objetivos fomenta actitudes individualistas y una cultura basada en el éxito personal, determinando el perfil educativo inculcado desde temprana edad por diversas instituciones (la Enseñanza Escolar, la familia, etc.). Sin embargo, los grandes cambios sociales producidos durante los últimos años ponen a la orden del día la necesidad de los seres humanos de convivir en progresiva cercanía a través de una compleja red social. Ante la creciente globalización y multiculturalidad de los diversos entornos de la comunidad humana, la cooperación se convierte en un elemento indispensable para entablar buenas relaciones intersubjetivas y para el progreso del individuo en sociedad. En el marco del aprendizaje, la cooperación permite agilizar considerablemente el proceso de adquisición de conocimientos, así como la el desarrollo de la creatividad mediante la socialización de diversas estrategias para abordar una misma tarea. Por otra parte, la implementación de las nuevas tecnologías (TIC) ha contribuido a la mejora y optimización de dichas relaciones interpersonales favoreciendo ámbitos tales como la comunicación o la fluidez informativa, por lo que se hace necesario conocer su impacto en los procesos de interacción.


El aprendizaje cooperativo
El modelo de aprendizaje  cooperativo  es un conjunto de  estrategias  sistematizadas de instrucción que tiene por objeto armonizar el trabajo dentro de un grupo de aprendices que difiere en cualidades y aptitudes. El carácter social de dicho método hace que cobre cobra gran relevancia el trabajo en equipo.  No obstante, no se trata de un protocolo rígido, sino de una guía que debe implementarse con flexibilidad, adaptándose y modificándose continuamente para lograr el mejor resultado colectivo. Este método no se emplea exclusivamente en el ámbito académico, sino que permite a los integrantes de un equipo ejercitarse en la cooperación con el resto de miembros para desarrollar cualquier tipo de proyecto.

Algunos  de  los pasos a seguir para que el aprendizaje cooperativo sea efectivo son los siguientes:
1)     Especificar correctamente los objetivos del proyecto a abordar por el equipo.
2)     Planificar y delimitar con precisión las tareas que deben realizarse dentro del proyecto, el grado de dedicación de las mismas, el nivel de participación exigida, la interrelación grupal deseada y el resultado alcanzado por cada miembro del equipo.
3)     Establecer prioritariamente de qué forma se conformarán los equipos de trabajo.
4)  Asignar las tareas y los roles a desempeñar por cada uno de los integrantes del equipo atendiendo a elementos tales como las  características  de  los mismos,  su  experiencia  y  formación, su disponibilidad logística, objetivos pedagógicos buscados, etc. Dicha asignación debe apoyarse en la complementariedad de las responsabilidades asumidas por cada uno de los miembros para  alcanzar  los  fines  comunes del proyecto.
5)  Efectuar continuas supervisiones de la efectividad del equipo de aprendizaje, analizarlas y desarrollar estrategias para optimizar las destrezas de cooperación.
6)    Evaluación  compartida: valorar en equipo las aportaciones y loros alcanzados por cada miembro y establecer una discusión sobre la forma de cooperación llevada a cabo por el equipo.

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